Director General: Emilio Gregorio Luis Cerdio   email: noticias@soconusco.net   Revista Quincenal  Tapachula, Chiapas, México.


Número 22                                      1a. quincena de julio 2006.

 

 

La gasolinera de la Distribuidora Modelo, estaba instalada en el portón del mismo negocio que además tenia una bodega muy grande, donde se almacenaba azúcar, jabón, etc., y posteriormente se almacenó cerveza.

La gasolina se manejaba en tambos de 200 litros c/u y la acarreaba el buen amigo Pepe Cajas en un camioncito bastante usado, pero que nunca le hizo quedar mal, siempre estuvo al pie del cañon. Era despachada por medio de bombas de ”reloj” que se movían a mano y se servían en medidas de 5, 10 y 20 litros, se colaba en sombrero de fieltro para quitarle algunas impurezas, los gasolineros que recuerdo que atendían la venta de la gasolina, se llamaban, Adolfo Pinto Gómez, Francisco Llaven, Enrique Utrilla, Arturo de Aquino y Jesús Vázquez de León, todas personas muy honradas y además las medidas de la gasolina no se prestaban al robo, como pasa en la actualidad con las modernas “Bombas”, que te sirven litros incompletos.

En esos tiempos por motivos de la 2a. guerra mundial, el azúcar escaseaba y era controlada por el gobierno a través de la U.N.P.A.S.A. Unión Nacional de Productores de Azucar S.A., que dirigía en ese entonces el tranza de Aarón Saenz, y en Tapachula la Distribuidora Modelo tenía la concesión para controlarla y venderla, recuerdo que el último precio a que me toco vender el azúcar fué de 27.25 pesos el saco de 50 kilogramos netos en bolsa de manta blanca, tuve contacto con muchos tendajoneros, abarroteros y locatarios del mercado Sebastian Escobar, que era el único mercado y se encontraba instalado en el lugar en que actualmente se encuentra, nuestro “famoso” palacio de “Cristal”, pues yo llevaba un control de los comerciantes a quienes se le vendía azúcar, tanto semanal como quincenal y las cantidades que se les podía surtir a cada uno.

La lista de los comerciantes huacaleros era bastante extensa aunque la mayor parte eran “changarros” como dijera nuestro actual presidente Fox, y muchos eran controlados por los comerciantes chinos que eran más fuertes, entre ellos estaban Manuel Corlay, Carlos Lau, Ignacio Chang, Angel Mack, Raul Loo. Recuerdo por cierto que cuando era chamaco allá por los años 1930/40 se veian pocos chinos en las calles, pues cuando los chinos eran vistos, la chamacada les gritaba “Chino Macajay, come aló y caga may”, eran pocos los chinos y nosotros los corríamos, hoy creo que ellos nos van a correr a nosotros, pues la colonia china es muy numerosa.

Los camioneros que llevaban el azúcar, jabón y otras mercancías a los pueblos vecinos eran: Enrique Culebro para Cacahoatán, Ernesto Espinoza para Tuxtla Chico, Urbano López para Metapa, Frontera Hidalgo y Suchiate. Todas personas muy honradas, algunos llevaban las notas de las mercancías para cobrar al entregar o traían sus importes a Tapachula, pues algunos comerciantes pedían la mercancía ó la mandaban a pagar para que se les enviara.

Recuerdo una anécdota del Sr. Urbano López, que con el tiempo creo que llego a ser presidente Municipal de Frontera Hidalgo, en cierta ocasión al presentarse a recibir la carga que iba a llevar a frontera, me dijo: Oye muchacho, compré rifle último modelo Winchester 63, como mete bala, “punta palante o punta patras” le dije es “punta palante”. El rifle lo llevaba todavía en su caja, era de los que tenían un tornillo grande el cual se aflojaba y se hacia en dos partes para guardarlo, le cabían 11 cartuchos, uno en la recamara y diez en el cargador que se introducían en el lado derecho de la culata.
 

CONTINUARÁ..