En el patio de la casa,
allá en mi Tapachula,
hay un árbol de papaya.
Se cuida solo.
Germinó el día
en que sin querer
tiré una semilla.
Sus frutos son
más dulces que el planeta.
Dicen que la papaya
de Guatemala
es la mejor del mundo
Yo sé que no.
Hernán Becerra Pino