Director General: Emilio Gregorio Luis Cerdio   email: noticias@soconusco.net   Revista Quincenal  Tapachula, Chiapas, México.


Número 22                                      1a. quincena de julio 2006.

 

Como han cambiado los tiempos.

Muchos adultos suelen evocar aquellos tiempos cuando prevalecía el respeto a nuestras instituciones, a las personas mayores y se preferían las buenas costumbres.

Hoy en nuestra sociedad se ha perdido la buena educación y la sana convivencia; la indiferencia y el abuso en toda la extensión de la palabra han ganado más espacio.

El hecho que se muestre a la luz pública, actos que antes se encubrían para no manchar la imagen de nuestras instituciones, por ejemplo; que un alto jerarca de la iglesia católica hubiese abusado sexualmente de muchos niños y adolescentes o que una primera dama dirima una controversia ante los tribunales para defender el honor de sus hijos. Los ejemplos que se mencionan han servido para demostrar que en México existen derechos en igualdad de condiciones, pero; ¿Dónde quedan las formas y el respeto en la vida cotidiana?

Nos hemos olvidado de expresiones verbales como; por favor, muchas gracias, con permiso, pase usted, me da permiso de…, buenos días, buenas noches, salud, buen provecho, etc. En cambio expresiones como; buey, hello, oye tu dame tal cosa…, mi reina, mi jefa, carnal, bato, quihubo verga, etc.
En vía pública podemos pasar tirando a alguna persona con tal de ganar el paso, empujar a los demás, ganarle el lugar a alguien en una formación (cola), rebasar con exceso de velocidad en zona urbana prohibida, llevar a defecar a nuestro perro a la banqueta de otro vecino, barrer y echarle la basura al vecino de al lado, dejar basura en vía pública, dejar que nuestros hijos se orinen en cualquier sitio, que nuestros hijos destruyan las cosas que están en exhibición en un centro comercial, comerse la fruta dentro de un centro comercial y no pagarla, etc.
¿Es el México del siglo XXI?, Diariamente se ve, se escucha o se lee en las notas rojas noticias que dejan mucho que desear; que van desde faltas a la moral, hasta la privación de la vida por pasiones bajas y mezquinas. Todo esto es consecuencia de un reacomodo o un cambio en la sociedad que vivimos. Verdad, ¡cómo han cambiado los tiempos! Como una bola de nieve que rueda y rueda ganando tamaño así nuestro tiempo, hasta que un día se vuelve muy grande y nos pueda aplastar como consecuencia de esa actitud impávida que se ejerce con nuestra tolerancia y se va volviendo parte de la convivencia cotidiana. Estamos a tiempo de parar la bola de nieve y lograr un cambio a la altura de un país desarrollado.