Director General: Emilio Gregorio Luis Cerdio   email: noticias@soconusco.net   Revista Quincenal  Tapachula, Chiapas, México.


Número 22                                      1a. quincena de julio 2006.

 FORO SAN CRISTÓBAL DE LAS CASA

En un hecho histórico para los medios de comunicación, se llevo al cabo el Foro Las Casas, organizado por el Frente de Periodistas de Chiapas, cuya sede fue precisamente la antañona Ciudad de San Cristóbal de las Casas, enclavada en los altos de Chiapas, lugar desde donde se lanzara una proclama, documento en el que se demanda seguridad para el ejercicio periodístico en la entidad, entre otras cuestiones. A este evento acudieron comunicadores de diversas partes del Estado y del País, así como también, así como también estuvieron presentes cuatro de los cinco candidatos al gobierno del Estado, quienes firmaron este importante documento comprometiéndose a velar por su cumplimiento al ganar las elecciones. Al pódium fueron subiendo uno a uno de los participantes, periodistas, líderes sociales y candidatos para exponer su opinión sobre el multi citado tema de la libertad de expresión. A este mismo pódium y en representación de la Asociación de Prensa Radio y Televisión de la Costa de Chiapas (APRyTCCH), el Director general de la revista Soconusco News, Emilio Gregorio Luis Cerdio, quien hizo alusión a la importancia que se le debe de dar a la veracidad en la información, a la Ética periodística y a los valores que como seres humanos se deben de aplicar en el difícil ejercicio de la libre expresión. Ante Don Teodoro Rentaría Arroyave, Manuel Burguete Estrada y Don Raúl Durán Cárdenas, Presidente del Club Primera Plana, ganadores en múltiples ocasiones de premios nacionales e internacionales de periodismo, entre decenas de importantes invitados de honor, Emilio Gregorio Luis Cerdio destacó:

Es necesario someternos incondicionalmente a la libertad y la verdad, tener una lealtad absoluta a estos preceptos, si nos inclinamos hacia el estado, la familia o la seguridad pública a costa de la libertad y la verdad, perderemos nuestra credibilidad. Sin la cual es imposible ejercer nuestra profesión.

Debemos tener la posibilidad de actuar libremente para todos, no solamente para uno mismo, sino también para mi adversario, para cada uno aunque piense de manera diferente.

Nuestro deber es “Defender esa libertad para todos” porque la libertad es el sentido fundamental de nuestra profesión y nuestra vocación.
La única limitación que puede tener nuestra libertad es la que impone la verdad.

Podemos publicar todo lo que escribamos, a condición de que no mintamos.

La mentira siempre conduce a la esclavitud. Solo la verdad traerá fuerza libertadora.

Esto no significa que podamos sentirnos poseedores de la verdad única y absoluta, ni que podamos, en nombre de esa verdad, amordazar a otros.

Libertad y verdad: así se define el compromiso con nosotros mismos. Sin embargo, esos valores no deben ser empleados para considerarnos seres superiores y cerrar la boca a otros.

Libertad y verdad: son palabras que no pueden ser usadas sin prudencia y sensatez.

No devaluemos y ridiculicemos estas palabras.

Muchas veces “las palabras niegan lo que dice la voz y la voz niego lo que dice el pensamiento, las palabras pierden su sentido y la lengua deja de ser el vehiculo de comunicación entre los hombres, para convertirse en un arma de intimidación, en una mordaza o en una porra para los que tienen otras ideas.

Si el servilismo puede ser llamado valentía; el conformismo, sensatez; el fanatismo, lealtad a los principios, y la tolerancia, nihilismo moral veremos que la palabra se convierte en un medio para falsificar la realidad.

Hay que ser críticos, pero siempre con respeto y conocimiento de las cosas.

Con la palabra se puede matar, la palabra puede ser letal. Pero también con la palabra se puede hacer el bien, con ella se puede combatir el hechizo ejercido por el totalitarismo; se puede enseñar la tolerancia, se puede dar testimonio de la verdad y ejercer la libertad.

Combatamos con la pluma, con honestidad y sin odio, no asestemos ni un solo golpe por encima de lo imprescindible, y no nos engañemos pensando que tenemos la receta de la justicia.

Albert Einstein decía que el mundo era un lugar peligroso, no por las personas que hacían el mal sino por las que se sentaban a ver lo que pasaba.

No nos quedemos sentados viendo.

Finalizando de esta manera su participación en este importante foro.