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La silla con la pata rota.
Hoy los
comicios ya se encuentran a la vuelta de la esquina, muchos
partidos pequeños se enganchan en la cola del otro; de los que
obtienen más votos con solo decir su nombre para conservar su
registro y negociar espacios para sus principales líderes que no
hace falta mencionar nombres, ni apellidos “son los mismos de
siempre”. Todo el presupuesto que se les designe es un
desperdicio. Fotos de nylon (gallardetes), ventanearse en los
medios informativos como la T.V., radio y periódicos de mayor
circulación en escenas comprometedoras o hablando del
contrincante con descalificaciones a su persona o ética. ¿Quién
será más ético, el que habla, del que se habla o el que escucha?
Todos lo días me pregunto; ¿en manos de estos inmaduros vamos a
dejar los destinos del país? ¿En gentes que no proponen nada en
sus discursos? Viciados de ideas intranscendentes y que buscan
“la silla con la pata rota…”, cuando el país requiere de líderes
que desde su candidatura vayan proyectando soluciones a un país
desgarrado de dolor y pobreza en toda la extensión de la
palabra. Se requiere que haya continuidad en cada acción
emprendida en las obras del gobierno anterior, y no llevarse la
contraria destruyendo lo que aporta cada mexicano en impuestos;
darle paso a proyectos en lugares en donde urge que se inviertan
más recursos, como es el caso de Tapachula que esta abandonada.
Existe el municipio porque geográficamente la tormenta tropical
Stan le dio fama; contamos con servicios básicos a la mitad;
desde el agua potable, pavimentación, drenaje, medio alumbrado
(por una deuda añeja a CFE, tenemos la mitad de Watts en los
postes de alumbrado público de calles y avenidas). Así quieren
que vengan a invertir a una ciudad casi derruida. Asómense a ver
“el playón” que dejo el Coatán el 4 de Octubre, los comercios se
ven llenos de fuereños y de tarjeta habientes que piden créditos
para poder consumir en los grandes comercios, el pequeño
comerciante del centro resiste los embates de la falta de
efectivo.
En conclusión, Tapachula no quiere que le hagan primero el techo
y luego las paredes, requiere que se le de más presupuesto, no a
cuenta a gotas de lo que le sobra a la capital del estado. El
nuevo Gobernador, Presidente de la República, Senador al poco
tiempo de su quehacer, no pretexte que su “silla” tiene la pata
rota y por esa razón no actúe con libertad, así como hoy piden
nuestro voto y apoyo, así debe ser su interés. Sobre todo ya es
el turno de la Zona Costa. Que se modernice y se invierta en
grandes proyectos de ciudad, no pueblotes. ¡Ya basta!, como nos
vistan y calcen así nos verán los demás, en esta aldea global.
“El
hombre famoso tiene la
amargura de llevar el pecho frío y
traspasado por linternas sordas que
dirigen sobre él los otros”
Federico García Lorca.
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