Director General: Emilio Gregorio Luis Cerdio   email: noticias@soconusco.net   Revista Quincenal  Tapachula, Chiapas, México.


Número 20                                      20 de mayo 2006.

 

 

Se acaba de celebrar el día de las madres y aún se siente en nuestros corazones la alegría que produce dicha celebración, que abarca todos los rincones de nuestra república mexicana y aún en países extranjeros donde viven muchos hijos de México, que por diversas circunstancias se encuentran fuera del país, lo qué, me hace recordar las primeras celebraciones de día tan memorable, que me tocaron vivir en mi niñez en mi querida Escuela Leona Vicario, allá por los años de 1936.

En la época a que me refiero, era Director de la Escuela Leona Vicario, el maestro José Ricardo Calcáneo, un verdadero apóstol de la enseñanza, querido y respetado por todos, maestros, alumnos y padres de familia.

Parece que fue ayer, cuando nos reuníamos todos los grupos desde Primero hasta Sexto Año en el patio de la Escuela, que era de tierra y que a la vez servía de cancha de Básquet Bol.

Bajo la dirección del inolvidable maestro Calcáneo, se desarrollaba el programa y varios alumnos declamaban poemas alusivos al día de las madres y tanto al principio como al final, cantábamos el “Himno a la Madre”, cuya letra aún recuerdo y espero que sea recordada por algunos de mis condiscípulos y personas de ésa época que aún vivan, pues muchos de ellos descansan en Paz.

“HIMNO A LA MADRE”

¡ OH ¡ Niños entonad, con todo el corazón,
El himno mas grandioso, más lleno de emoción.
Y todos a una vos, gritemos con fervor,
Que viva nuestra madre, la mártir del deber.

Tierna madre, dulcísimo encanto,
Manantial de filiales amores,
Para ti es el poema que canto,
Y éste ramo pequeño de flores.
¡ OH ¡ Niños entonad, con todo el corazón
El himno mas grandioso, más lleno de emoción,
Y todos a una voz, gritemos con fervor,
Que viva nuestra madre, la mártir del deber.

Creo que éste pequeño himno, traerá muy gratos recuerdos a mis compañeros de Primaria de la Escuela Leona Vicario, a aquellos niños y niñas que vibraban de emoción al cantarlo y que hoy son abuelas y abuelos, por lo cual me permito recordarlos, aún a sabiendas de que algunos han fallecido, descansen en paz.

Como es de rigor, y, por caballerosidad, primero las damas:

Amparo Espadas
Carolina Ortiz.
Virginia Ríos.
Esther Sancristobal
Magdalena Casanova.
Carmen Amparo Ruiz.
Esther Ordóñez.
Hermila López
Macedonia Domínguez.
Teresa Gonzzalí.
Ana María Murillo.
Victoria Saavedra.
Luís Córdova.
Carlos López Estrada.
Mario Renoj.
Isaac de Coss
Gerardo Lezama
Roberto del Valle.
Manuel Rivera.
Guillermo Balcazar.
Manuel Sancristóbal.
Manuel Espadas.
Ernesto Gamboa.
Carlos Aguilar.
Gervasio Rincón.
Eliseo Vázquez.
Jaime Casanova.
Oscar Orduña.

Esto es un pequeño, homenaje a todas las madres mexicanas y de todo el mundo, a la que nos amo antes de conocernos.
 

CONTINUARÁ..