|
Editorial
A días de haberse iniciado las marchas de
inmigrantes por las calles de las principales ciudades de la
Unión Americana, de nueva cuenta se deja sentir por parte del
Gobierno Norteamericano su política anti inmigrante. Por
recomendación del presidente George W. Bush ahora resulta que no
solo la patrulla fronteriza se encargará de cuidar la frontera,
sino que a ella se suman un importante número de los llamados
reservas del ejercito o de la guardia civil, hecho que pone en
alerta a los organismos de derechos humanos, ya que este hecho
es el equivalente a militarizar la frontera norte, buscando a
como de lugar evitar que pasen más inmigrantes en busca del
sueño americano. Esta actitud es entendible ya que al gobierno
ya comprendió que están perdiendo su territorio, pues ahora
resulta que su fuerza laboral esta en los inmigrantes y en un
intento desesperado por frenar esta realidad, toman estas
medidas que en poco o nada solucionarán el problema, pues
mientras exista hambre y miseria en los países de centro y
Sudamérica, creada por cierto por las políticas globalizadoras
de estas grandes naciones. Pues siempre habrá quien quiera
buscar mejores condiciones de vida para el y para su familia. La
solución podría ser que los países mas ricos apoyaran a los mas
pobres, mejorando sus condiciones económicas y con esto evitar
la migración, pero como sabemos que los intereses políticos,
económicos y de poder son mayúsculos, pues tendremos que seguir
viendo mas gente morir en la tan anhelada frontera norte. Ahora
bien México tendría que buscar como quitar el taponamiento que
intenta lograr E.U. pues de lo contrario tendría graves
problemas con las personas que no puedan pasar y se vayan
acumulando de este lado de la frontera. Menudo problema tendría
el gobierno entrante y esperemos que todo se pueda solucionar
satisfactoriamente para el bien de México y de América Latina. |