|
Editorial
Durante los debates de los
candidatos presidenciales, los ciudadanos que tuvieron la dicha
de poder presenciar este espectáculo a través de los medios
electrónicos nacionales, pudieron convencerse de que dicho acto
que se da para aclarar el panorama electoral tan raleado con
descalificaciones y enfrentamientos dejó igual o peor el
panorama. Al menos esto paso entre los caballeros participantes
ansiosos por alcanzar la tan deseada silla presidencial,
ufanamente se dedicaron a tratar de despedazar y exponer a su
oponente con lo que ya se ha venido ventaneado en los medios
impresos y electrónicos. La que supo capitalizar más esta
situación fue la señora Patricia Mercado, quien lejos de subirse
al cuadrilátero con los caballeros, no solo sobresalió con sus
propuestas, sino que además, hizo que algunos de sus opositores
concordaran con sus opiniones y propuestas, definiendo
claramente qué haría de llegar a la Presidencia de la República.
Aunque muchos tengan la creencia que aun no estamos preparados
para que nos gobierne una mujer.
El gran ausente Andrés Manuel
López Obrador, no pudo dejar de ser mencionado un par de veces
por el candidato del PAN Felipe Calderón quien se dedico a
atacarlo como lo ha venido haciendo en los comerciales pagados
para ese fin. Como dicen los publicistas, la publicidad buena o
mala es publicidad. Y según nos dimos cuenta los candidatos
incluso Roberto Madrazo ha hecho mas difusión de Andrés Manuel
López Obrador que la publicidad pagada en la televisora del
Ajusco. Lo único que quedo claro en este debate, es eso, que
nada quedo claro y los electores quedaron en las misma, con una
campaña sin propósitos, el poder por el poder.
|